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Acusan a tres hombres de estafar 129 millones con voces de directivos clonadas con IA

La fiscalía de Manhattan acusa a tres hombres de usar IA para suplantar a directivos y abogados y lograr transferencias por unos 129 millones de dólares.

En 30 segundos La fiscalía de Manhattan ha acusado a tres hombres de usar IA para imitar la voz y la imagen de directivos y abogados y conseguir transferencias por unos 129 millones de dólares. El fraude se habría prolongado de 2024 a 2026. Las acusaciones no son condenas. La lección práctica: ninguna orden de pago debería aprobarse solo por una llamada, por convincente que suene.

Qué ha pasado

Según la Fiscalía federal del distrito sur de Nueva York, Jacob Soall (41 años), Sharon Hazan (54) y Guy Sheetrit (42) habrían usado inteligencia artificial para copiar la voz o la imagen de consejeros delegados. La acusación se hizo pública el jueves, según recoge The Next Web. La policía española detuvo a Soall y a Hazan en junio y agosto, y la británica a Sheetrit en septiembre; Estados Unidos ha pedido la extradición de los tres.

El método, según la acusación, era simple. Llamaban a un empleado haciéndose pasar por el director general y le pedían ayuda con una operación confidencial. Después, el falso jefe lo remitía a un supuesto abogado de un gran bufete internacional, interpretado por otro miembro del grupo, que facilitaba los datos bancarios de una transferencia elevada. Soall habría interpretado sobre todo a abogados británicos y guardaba un guion manuscrito titulado «Lawyer Call».

Rótulo de neón con las letras AI sobre una placa de circuitos
La IA permite imitar voces e imágenes con un coste cada vez menor. Imagen: Unsplash — a framed picture of a man and a woman

Entre las víctimas figuran un sistema hospitalario de Misuri, que perdió unos 4,8 millones, y una fintech británica, con unos 11,6 millones. También se citan un banco de Rhode Island, un sistema hospitalario de California, un fondo mutuo de Massachusetts y una empresa de comida para mascotas de Florida. El dinero fue a cuentas en España, Grecia, Emiratos Árabes Unidos, Singapur y China, y se convirtió en criptomonedas para ocultar su rastro, según los fiscales. Hazan y Sheetrit están acusados de blanquear los fondos.

Los cargos son acusaciones y los tres hombres se consideran inocentes mientras no se demuestre lo contrario.

Resumen editorial de la información de la fiscalía

Por qué importa

Los cargos incluyen fraude electrónico, blanqueo de capitales y robo de identidad agravado, con penas de hasta 20 años en los supuestos más graves. Lo relevante para quien gestiona una empresa es el patrón: la ingeniería social clásica, que combina urgencia, secreto y autoridad, se refuerza con voces y rostros sintéticos. El caso amplía a gran escala el fraude de 2019 en el que una voz clonada sirvió para robar 243.000 dólares, y desde entonces las suplantaciones con IA han crecido con rapidez, según Security Today.

Nuestra recomendación es de proceso, no de tecnología. Toda transferencia inusual debería exigir verificación por un canal distinto, iniciado por nosotros con un contacto ya conocido, y una segunda aprobación independiente. Conviene desconfiar de cualquier petición que combine secreto, prisa y datos bancarios nuevos, y respaldar a quien tiene capacidad de pago para negarse sin temor a represalias, aunque quien llame parezca el propio consejero delegado.

Qué no sabemos aún

El material disponible no detalla qué herramientas de IA se usaron, cuánto dinero se recuperó ni cuántos intentos fallaron. Tampoco se sabe cuándo se resolverán las extradiciones solicitadas.

Fuente original: thenextweb.com

Artículo generado mediante AI.larebelion

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· Dirección de tecnología · España

«Si tu control de pagos depende de reconocer la voz del jefe, ya no tienes control, tienes una corazonada.»

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