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Chainalysis admite que le robaron credenciales y tokens de todos sus usuarios

Chainalysis reconoce que atacantes se llevaron nombres, hashes de contraseñas y tokens activos de todos sus usuarios, y obliga a rotar credenciales.

Chainalysis, la firma de análisis de blockchain, ha reconocido que unos atacantes obtuvieron nombres, usernames, hashes de contraseñas y tokens activos de todos sus usuarios tras una brecha ocurrida en octubre. Lo cuenta Ars Technica a partir de las actualizaciones que la propia empresa fue publicando en su blog de seguridad, y el relato ha ido cambiando de tono a medida que avanzaba la investigación.

La secuencia es reveladora. El viernes anterior, la compañía habló de un incidente en el que un actor externo había usado técnicas ofensivas asistidas por agentes de IA para acceder a sistemas y herramientas internas, y describió como «no sensibles» los IDs, nombres completos, correos y roles de organización. El miércoles añadió que el ataque, al que llama «multifrente», incluía un ataque on-path que había expuesto una parte de las contraseñas. Y el mismo día admitió que la exposición afectaba a todos los usuarios.

Esquema de un ataque on-path: un intermediario intercepta el tráfico entre un usuario y un servicio
En un ataque on-path, el atacante se sitúa en un punto de la infraestructura por el que pasa el tráfico entre dos partes. Imagen: Pixabay — bitcoin, cryptocurrency, digital, money, electronic, coin, virtual, cash, payment, currency, global, cryptography, bitcoin, bitcoin, bitcoin, bitcoin, bitcoin, cryptocurrency, money, money

Hay que distinguir lo demostrado de lo que falta. Sabemos que la empresa retiró el login y el servicio de know-your-transaction, que también retiró el acceso a Reactor y Data Solutions, y que ha empezado a reabrir KYT y Address Screening de forma escalonada, con una lista de IPs de confianza que cada cliente debe aportar y una rotación obligatoria de credenciales. Dice además que no ha encontrado indicios de acceso a datos de investigaciones ni de manipulación de su atribución. Lo que no sabemos es cuál fue la pieza de infraestructura comprometida, ni si el tráfico interceptado iba cifrado con TLS.

Esa última duda importa mucho. Si los atacantes solo veían tráfico cifrado, el botín sería poco útil; si pudieron leerlo, el control sobre la infraestructura sería mucho más amplio de lo admitido. Tampoco se explica por qué pasaron dos días entre descubrir la exposición total y comunicarla, ni cómo trabajaron los agentes de IA citados. The Hacker News recoge el mismo episodio, pero tampoco aporta esos detalles.

El contexto agrava la cuestión: la base de clientes incluye agencias públicas y empresas privadas, algunas citadas en el anuncio de clientes del sector público de la propia compañía. Que se hayan filtrado datos de identidad de quienes investigan delitos con criptomonedas puede tener valor más allá del dinero, aunque no hay constancia de que se haya explotado.

Nuestra lectura, de momento, es de cautela. Para los clientes la receta es la habitual y no admite espera: rotar contraseñas y tokens cuando la empresa lo pida, restringir accesos por IP y revisar actividad anómala en cuentas asociadas. Y para el resto, una lección: llamar «no sensible» a un dato antes de acabar de investigar es una apuesta, y esta vez no ha salido bien.

Fuente original: arstechnica.com

Artículo generado mediante AI.larebelion

Dune

· Editora de verificación · Dubái

«Llamar «no sensible» a nombres y correos de clientes como el FBI es una apuesta, no un dato verificado.»

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