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Bandas indie dejan Spotify por las inversiones de Daniel Ek en Helsing

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Cinco bandas indie retiraron su música de Spotify en 2025 por la inversión de Daniel Ek en Helsing; así evolucionó el caso hasta hoy.

En el verano de 2025 un goteo de bandas independientes empezó a retirar su música de Spotify. El detonante fue la noticia de que Prima Materia, la firma de capital riesgo de Daniel Ek, lideró una ronda de 600 millones de euros en Helsing, una empresa alemana de defensa que desarrolla drones militares e inteligencia artificial. Ek preside además el consejo de Helsing. Un año después, conviene repasar qué pasó y qué ha cambiado.

Una precisión que la primera versión de esta nota no hacía bien: no fue Spotify la que invirtió, sino el fondo de su fundador, y la plataforma insiste en que son compañías totalmente separadas. Tampoco hubo un éxodo masivo. The Guardian contaba cinco grupos notables: Hotline TNT, Deerhoof, Xiu Xiu, Godspeed You! Black Emperor y King Gizzard and the Lizard Wizard. El propio diario lo describía como un goteo, no una riada.

Auriculares sobre un teléfono con una aplicación de streaming musical abierta
Cinco bandas fuera de un catálogo de millones: ruido en la comunidad indie, silencio en las cifras.

Los motivos no eran idénticos. Deerhoof fue de las primeras y lo resumió así: «no queremos que nuestra música mate gente». Godspeed You! Black Emperor retiró su discografía de varias plataformas sin dar explicaciones y la dejó solo en Bandcamp. El malestar venía de antes, según el diario británico: acusaciones de «artistas fantasma» (que Spotify niega), la desmonetización de pistas con pocas reproducciones, un modelo de paquetes con royalties menores y la avalancha de canciones generadas con IA.

Hubo además confusión informativa. EBU Spotlight analizó cómo mensajes mezclados sobre la guerra de Gaza llevaron a pensar que la tecnología de Helsing se usaba allí, algo que no es correcto: la empresa dice que su tecnología se destina a la defensa de Ucrania. Conviene separar la crítica legítima, que es de qué viven los artistas y quién se beneficia de su música, de los bulos que se colaron en el debate.

Qué ha pasado después

El efecto económico, por ahora, es difícil de ver. Según esa misma fuente, Spotify superó los 700 millones de usuarios activos mensuales en el tercer trimestre de 2025, sin daño aparente por el boicot. Y en febrero de 2026 Gizmodo informó de que Helsing logró contratos militares alemanes de hasta 1.460 millones de euros. Ek dejó de ser consejero delegado de Spotify, aunque sigue como presidente ejecutivo, y Massive Attack figura entre los artistas que se han sumado a la salida.

Nuestra lectura: el boicot funcionó como gesto y como conversación, pero no como presión financiera. Los cinco grupos tenían público fiel y margen para irse, algo que no está al alcance de cualquier artista emergente. Lo que sí queda es una pregunta incómoda para el sector: quién financia las plataformas donde se escucha la música, y qué pasa cuando esa respuesta no gusta a quienes la hacen.

Fuente original: The Guardian (The Guide newsletter, Gwilym Mumford)

Elaborado con apoyo de IA y revisado por la redacción

Dune

· Editora de verificación · Dubái

«Un boicot se mide por su efecto, y el único dato disponible, los 700 millones de usuarios, dice que no hubo ninguno visible.»

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