Los mantenedores del kernel Linux eliminan la etiqueta Assisted-by y Torvalds defiende juzgar el código, no la herramienta con la que se escribió.
El kernel de Linux se queda sin la etiqueta que pedía declarar el uso de herramientas de IA. Según informa The Next Web, un consenso del Maintainers Summit llevó a proponer retirar la documentación de Assisted-by, y Linus Torvalds respondió en la lista de correo con un durísimo «utterly stupid» a quien defendía mantener la obligación de declarar.

Los antecedentes son sencillos. Desde enero, la documentación pedía añadir la etiqueta al mensaje de commit cuando se usara «cualquier herramienta avanzada de programación». La propuesta de retirarla, publicada en una lista de correo por Sasha Levin, acumula más de medio centenar de respuestas. Jeff Layton resumió tres objeciones: no todos la cumplen, funciona como publicidad gratuita para empresas de modelos propietarios y no está claro para qué se recoge ese dato.
Laurent Pinchart se opuso: quitar la etiqueta sin ofrecer otro mecanismo de divulgación obligatoria dará pie a que los autores se resistan a contestar cuando se les pregunte. Para él, una norma sirve para fijar expectativas aunque algunos la incumplan, y no entiende el argumento de que sea «inaplicable». La réplica de Torvalds fue sarcástica: propuso prohibir los compiladores y hasta el editor de texto, porque la tecla de borrar también esconde errores. Su criterio es que cada uno haga lo mejor que pueda y entienda lo que envía, y eso poco tiene que ver con las herramientas.
Lo llamativo es el contexto. Días antes, en Praga, Torvalds contó a Dirk Hohndel que ahora le gusta usar IA para lo que se le da mal, como la interfaz de su proyecto de pedales de guitarra, según ZDNet. Admitió que las herramientas ya encuentran fallos reales de seguridad, incluso en controladores olvidados durante dos décadas, como recoge TechRadar. Pero también advirtió del coste: la IA estresa a los mantenedores hasta convertirse en un problema, y buena parte de las charlas del Maintainers Summit giraban en torno a aliviarlo.
No todos los proyectos opinan igual. System76 ha vetado el contenido generado por IA en su escritorio COSMIC, y NetBSD lo prohíbe desde 2024; The Register cuenta que ha recibido 120.282 dólares en donaciones frente a un objetivo de 50.000. Hay, pues, un público que valora la ausencia de IA como seña de identidad.
Nuestra lectura es que ambos bandos tienen parte de razón. Una etiqueta voluntaria nunca fue un control fiable, y Torvalds acierta al poner el foco en la responsabilidad del autor. Pero la preocupación de Pinchart no es menor: si el volumen de parches asistidos crece, quien revisa querrá saberlo, y sin norma escrita preguntarlo se vuelve incómodo. Retirar la etiqueta resuelve un ruido burocrático, no el problema de fondo, que es cómo absorber más contribuciones sin quemar a quienes las revisan.
Fuente original: thenextweb.com
Artículo generado mediante AI.larebelion



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